Notas de prensa

Los despachos de abogados blindan sus teléfonos móviles para evitar ciberataques

Los ataques a bufetes de abogados crecen un 25% en Estados Unidos. En España el interés de los despachos por protegerse de los ciberdelincuentes se ha multiplicado por tres en los últimos tiempos. Es lógico: Si hay robo de datos, pierden la confianza con el cliente, su razón de ser.

 

La ‘American Bar Association’, el equivalente al Colegio de Abogados estadounidense, refleja que un 25% de los grandes bufetes de abogados reconoce haber sufrido un ciberataque. Porcentaje que desciende hasta el 14% en firmas más pequeñas.

Entre toda la seguridad con la que están protegiéndose, cobra ahora especial relevancia el papel del móvil. Dentro de todo el abanico de soluciones de protección más clásicas, y que tienen que ver con blindar servidores y ordenadores, destaca el interés por proteger los teléfonos móviles de los empleados de los bufetes.

No hablamos sólo de blindar los teléfonos frente a los ataques de tipo ‘man in the middle‘ que buscan espiar las llamadas mediante antenas de telefonía móvil clandestinas. También se blindan los móviles para los ataques recibidos a través de SMS (mensajes cortos) y los de suplantación de identidad. El objetivo de los ‘malos’ es hacerse con el teléfono móvil para entrar a todo el sistema informático y las bases de datos del despacho. El teléfono es una puerta a tener muy en cuenta. Pasamos mucho tiempo delante de él.

En algunos de estos despachos sus altos directivos han optado por utilizar terminales sin acceso a Internet, algo que ya vienen haciendo desde hace un tiempo algunos banqueros y políticos. Son equipos mucho más seguros, dado que no pueden conectarse a la Red.

El interés por la seguridad en los bufetes de abogados se ha multiplicado por tres en los últimos tiempos

Los ‘malos’ buscan robar información sensible para extorsionar tanto a terceros como al propio despacho, o para que otras empresas ganen pleitos en los que tienen intereses millonarios

Extorsión y manipulación de juicios

Todo para evitar el robo de información que posteriormente se puede utilizar tanto para extorsionar a terceros como al propio despacho, y también para ganar pleitos millonarios o de interés estratégico para determinadas empresas.

Que los grandes despachos, teóricamente mejor preparados que los pequeños, sufran más brechas de seguridad indica que que hay muchos ataques dirigidos. Un ejemplo claro es la famosa filtración de los Papeles de Panamá. No podemos hablar de casualidad. En algunos casos los ciberdelincuentes buscan ingresos vías extorsión, en otros el espionaje para conseguir ventaja en los grandes litigios, donde se mueven grandes intereses económicos y corporativos.

Detrás de estos ciberataques hay un objetivo económico, bien a través del chantaje a la organización pidiendo un rescate económico por la información robada, bien a través de la venta de esa información confidencial a un tercero para usos ilícitos o difundir en medios de comunicación.

Los expedientes relacionados con personas de proyección mediática, empresarios de éxito o grandes corporaciones serán cada vez más buscados por los delincuentes”